Mosto
 

#

Mostografía: Alfredo Lewin

24 Julio, 2009

alfredo lewinVino favorito y por qué:

El Santa Ema, un merlot de hace un par de años, no recuerdo cuál. Probablemente un reserva también, pero dejémoslo en Santa Ema merlot. ¿La razón? Fue el primer vino con el que aprendí a degustar cierta paleta de colores, las tonalidades y también los sabores de un vino, y eso gracias a mi mujer, Nancy, que me abrió de verdad el mundo de la mostografía.

Sabores de la infancia:

El zapallo y la cazuela con osobuco.

Objeto de cocina infaltable:

La cuchara de palo. Para mí es una cuchara multiuso.

Tu restaurante favorito:

El Blue Bird, en ese pasaje de Providencia donde está el Phone Box Pub. El Blue Bird, por el hecho de que ahí venden discos de blues y de jazz, y tienen una excelente carta de tragos.

Mejor receta:

No cocino mucho, por lo tanto, me inscribiría, por lo menos para mis hijos, con un “spaghetti special”, que es el nombre que yo le doy. Pero en el fondo es el papá que quiere hacerle a los hijos algo para salvar. El “spaghetti special” no es otra cosa que una variación sofisticada del viejo y conocido tallarines con mantequilla y aceite, pero tiene un montón de cosas como el orégano, la salsa de ajo y hasta incluso este condimento de salsa de ensalada César preparada, y todo mezclado en unos spaghetti que, al final, se convierten en este plato que prácticamente es lo único que sé hacer.

Destino culinario:

Voy a hablar como país, refiriéndome a Perú, porque hasta el año 2003 tuve la oportunidad de viajar mucho a Perú, tanto como se viajaba a Argentina y Chile por la señal Pacífico Sur de MTV, y simplemente me alucinaba comer en Perú, en un hotel, en un restaurante, en una picada; en cualquier parte siempre era rica la comida y, de seguro, también revela mi gusto por el cebiche.

El invitado ideal:

Porque las veces que lo hemos hecho, por ejemplo, reunidos alrededor de un pollo al pil pil, ha sido muy rico, mis invitados ideales serían mis compañeros de trabajo, básicamente ellos, porque no hay nada más rico que preparar comida, cocinarla y luego compartirla en torno a algo que te lleve más allá del trabajo. Así es que yo diría que mis invitados ideales son mis compañeros en Sonar. Ahora, en algún momento yo he tenido la oportunidad de cenar con un par de rock stars, como el vocalista de Aerosmith y, de pronto, el estar comiendo con ellos, degustando por ejemplo un pastel de choclo, en donde tú les abres a ellos un mundo de sabores, en este caso, chilenos, también me permitió que ellos me hablaran de ciertos barbecues y de ciertas cosas del sur de Estados Unidos. También he tenido la oportunidad de comer con el tipo de Franz Ferdinand y esto de que los rockeros sean artistas en gira por el mundo hace que ellos tengan una paleta de sabores increíble, porque han probado música y también comidas de todo el planeta. Entonces, yo diría que un músico de rock en gira es un invitado ideal para mí, porque de verdad te puede enseñar mucho.

Placer culpable:

No sé si tomarlo como un placer culpable, pero me encanta comerme los cueros de pollo que todo el mundo desecha por lo grasosos que son. A mí me fascinan. Y también comerme hasta el último resto de carne que tenga cualquier hueso. Yo le llamo placer culpable porque a mí me fascinan, es lo más rico y no es tan bien visto. En rigor, entonces, eso me hace sentir un poco mal, por lo que yo le llamaría a eso, placer culpable.

Tip personal:

Mi tip personal es el jugo de manzana con el bourbon, con el sabor de aquel whisky sureño de los Estados Unidos, del mal llamado whisky. Del bourbon con jugo de manzana, pero un jugo de manzana particular, que es ese jugo más livianito, tipo Watts. Esa mezcla es increíble y yo la encuentro muy mía. La inventé en alguna parte de E.E.U.U. y llegué a sugerirla a algunos bartender y barmans. Creo que en un par de lugares como en South Beach Pub, en Miami Beach, me compraron y le pusieron hasta un nombre a esa mezcla. Es realmente exquisita. Ese es un tip con el que me gusta asombrar a la gente, donde creo que el bourbon se hace muy tomable y exquisito de compartir.

Ingrediente de cabecera:

Yo diría que mi ingrediente de cabecera es el orégano.

Un bar para volver:

Es un restobar con pub rockandrolero incluido, construido con escenario: el Rock y Guitarras. Me gusta porque es un bar que me sigue viendo volver todo el tiempo y siempre me reciben con un whisky bourbon y tienen unas hamburguesas exquisitas. El Rock y Guitarras queda ahí en Macul con Double Almeyda.

Lectura gastronómica:

Platos y Copas, la revista, porque mi mujer tiene una suerte de suscripción. No se si está suscrita, pero en rigor, veo mucho de esas revistas, me interesa. En algún momento he dado alguna entrevista con respecto a mis pocos hábitos de restaurante. Me parece una revista muy bien hecha. Y un libro, es uno de recetas de Pablo Huneus que está en mi cocina y de pronto lo hojeo junto a la Nancy y le damos una pasada, porque me gusta la manera en que están sugeridas las recetas, en las que se cuenta una historia.

Lo más exótico:

La carne de tortuga y avestruz sería de lo más exótico que yo he comido.

La mejor picada de Chile:

Me acuerdo de una que está en Arica, que se llama El Caballito de Mar. Más que nada porque creo que tengo una debilidad por el cebiche, me encanta y, obviamente allá en Arica, tan al norte, cerquita de Perú, saben como hacerlo. Y es una picada que cumple también con el requerimiento de ser bueno, bonito y barato.


Sin Comentarios »

! Para que tu comentario tenga imagen, inscribete en: www.gravatar.com

Aún no hay comentarios.

Suscripción RSS a los comentarios de esta entrada.

Dejar un comentario

Código de la imagen:
captcha refrescar